El ácido bórico: un componente peligroso para juguetes

La Organización española de Consumidores y Usuarios (OCU), señaló en 2018 que el ácido bórico es un componente peligroso para juguetes como el “slime”.

Este objeto consiste en una masa viscosa de diversos colores, la cual es usada por los pequeños para jugar durante su tiempo libre.

Sin embargo, la OCU, para ese año, publicó un comunicado informando sobre un estudio realizado a diez slime, y detalló que dos de éstos, superaban el límite del boro establecido.

Sucede que para realizar la mezcla, se hace uso del ácido bórico (H3BO3), pegamento, arcilla, bicarbonato, pasta de dientes, ambientador y quitaesmalte.

En cuanto al ácido bórico, lo utilizan para darle solidez y duración a la masa, que se caracteriza generalmente por ser muy pegajosa.

Riesgos que corren los niños al estar expuestos al ácido bórico

A través del documento presentado, la OCU alertó a la población española sobre los riesgos que tenían los niños al estar expuestos al ácido bórico.

Los infantes suelen ser curiosos, lo que puede provocar en ellos la ingesta del slime, si no son supervisados por los padres.

De ocurrir dicha situación, el componente químico genera problemas gastrointestinales graves, y lesiones cutáneas tras el contacto de la piel con la sustancia.

En el caso de los adultos, el ácido bórico genera reacciones iguales, e incluso infecciones respiratorias, intoxicaciones, convulsiones, entre otros síntomas.

Medidas para evitar daños a la salud de los pequeños

El Instituto de Salud Pública y Trabajo de Navarra, sugirió recomendaciones para evitar daños a la salud de los pequeños a través de este juego.

En primer lugar, el organismo prohíbe utilizar slime o cualquier tipo de pastas de modelar, que contengan ácido bórico. También insta a no agregarlo en preparaciones caseras.

Asimismo, antes de adquirir el producto en un establecimiento comercial, se debe verificar la tabla de contenido, que no contenga bórax o boratos.

La institución pide guardar la mezcla en el envase original con la respectiva etiqueta, para no confundirla con algún otro producto tóxico.

Británicos en el pasado desconocían los fuertes daños del ácido bórico

Una investigación en Reino Unido en 1882, sobre la leche, arrojó que el alimento había sido adulterado con ácido bórico.

Lo hacían para eliminar el sabor ácido y el olor que tenía la leche para esa época, sin embargo, no estaban al tanto de las graves consecuencias que esto causaba al organismo.

Hoy en día sabemos que este elemento químico no se puede ingerir porque produce intoxicación, vómitos, diarrea, náuseas, dolores abdominales y en casos peores la muerte.

Autor entrada: Redacción